Eduardo Martín del Toro

Grupo de investigación ARQUITECTURA Y PAISAJE de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria

Resumen
La arquitectura tradicional canaria es el resultado de la adaptación de una arquitectura importada, a las condiciones muy particulares de las islas, lo que le imprime un sello muy personal que la hace diferente. Esta arquitectura realiza una labor natural de adaptación e integración con el menor esfuerzo material y energético, razón por la cual es ejemplo de arquitectura bioclimática, ya que a base de ensayos y errores, a través de la experimentación cotidiana, representa la adecuación perfecta entre el

clima, las necesidades humanas y la construcción sostenible. En la arquitectura vernácula del archipiélago canario -del mismo modo que ha sucedido en muchas otras arquitecturas tradicionales- la cal ha sido un material fundamental, pero no sólo como componente aglomerante para consolidar los muros o revestir las fábricas de piedra, gracias a sus cualidades de resistencia, durabilidad o flexibilidad, sino sobre todo como elemento fundamental dentro de su estrategia bioclimática, a través de sus múltiples propiedades, funcionando como elemento de aislamiento térmico, corrector de la humedad ambiental, desinfectante, impermeabilizante, etc.
Este artículo analiza el uso que la cal ha tenido en la arquitectura doméstica canaria, no tanto como material constructivo, sino como elemento sostenible que forma parte fundamental de las estrategias bioclimáticas de esta arquitectura.